Mostrando entradas con la etiqueta Fotografía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fotografía. Mostrar todas las entradas
domingo, 13 de febrero de 2011
jueves, 21 de octubre de 2010
Bence Máté - A marvel of ants

Foto galardonada con el Premio "Wildlife Photographer of the Year 2010" organizado por el Museo de Historia Natural de Londres y la revista Wildlife Magazine de la BBC.
http://www.nhm.ac.uk/visit-us/whats-on/temporary-exhibitions/wpy/photo.do?photo=2681&category=56&group=4
martes, 13 de julio de 2010
Concepto Aralbista Verdad/Realidad

¡La Realidad es múltiple, cuasi infinita, Verdad solo existe Una!
Mal comenzamos ¿verdad?, con una aseveración tan taxativa; pero lo cierto es que tras la explicación se comprenderá perfectamente lo que tratamos de significar. Cada Ser, cada individuo observa y vive una realidad diferente. No hay dos realidades exactamente iguales, pueden ser parecidas pero no iguales. La forma de percibir la realidad depende de múltiples factores. Somos, como dijera Ortega, nosotros y nuestras circunstancias. Ese binomio conforma la realidad individual; luego, existirían las realidades colectivas, regionales, nacionales, etc., etc.…
Ahora bien la Verdad, con mayúsculas, no la verdad en minúsculas que hasta cierto punto podría tomarse como un sinónimo de realidad, solo es una, independientemente de la posición del observador. Cuando los físicos relativistas afirman que algo depende de la posición del observador se están refiriendo a la realidad; pero la Verdad, persiste idéntica a sí misma independientemente de cualquier circunstancia exterior. Esto quiere decir que la física cuántica no le afecta.
Si imaginamos la Verdad como un inmenso, infinito conjunto, podríamos decir que las realidades son los subconjuntos formados por los puntos de vista de innumerables observadores. Eso de que el hombre crea su entorno, su realidad, es absolutamente cierto; pero aunque modifique, a cada instante su realidad, no significa que la Verdad pudiera ser modificada. Esto también nos lleva a afirmar que los científicos y filósofos conocen parte, una insignificante, de la Verdad y que debiera ser denominada como simple realidad; y no puede modificarse porque cuando se modifica una realidad, automáticamente se modifican el resto de realidades para conseguir que la Verdad pueda seguir siendo inmutable.
Religiosamente, la Verdad podría muy bien definirse como Dios, el Todo; pero también las realidades particulares podrían definirse como, dioses, divinidades particulares; Ya que no estamos en esa historia para críos, nos gusta definir la Verdad como el Conjunto de todo lo que existe, Energía y Materia “Es la misma cosa con diferente densidad”. Cada entidad o grupo de entidades, individualizadas, en un subconjunto particular, utiliza esa parcela de Verdad para conformar su Universo, su Historia, su Vida en definitiva.
Nuestra realidad universal, la Verdad sería multiversal, puede ser explicada mediante las ciencias que conocemos y algunas de sus herramientas más importantes como son las matemáticas y la geometría; pero con mucha probabilidad si intentásemos explicar otros universos completamente desconocidos para nosotros, con dichas herramientas, no lo conseguiríamos pues esas herramientas no tendrían significación, correspondencia alguna, con esos otros mundos de dimensiones tan diferentes.
Para poder entender otros Universos, no nos estamos refiriendo a otras galaxias de nuestra propia dimensión, deberíamos situarnos en un nivel de observación por encima de nuestra realidad y de las realidades jerárquicas que estuviesen situadas por encima de la nuestra; pero para ello, deberíamos encontrar un sentido de observación que no estuviese sujeto a la realidad de nuestro Mundo. Ese sentido existe pero se encuentra dormido en la mayoría de nosotros y es conocido desde tiempo inmemorial. No se trata ni de la glándula pineal ni de los sentimientos del corazón ni tan siquiera de lo que se ha venido en denominar como sexto sentido o intuición.
Ese sentido único conforma una unidad del Ser supra-consciente y es conocido como Espíritu. El Espíritu, similar al de Pentecostés, es el auténtico Ser que merece seguir vivo por siempre jamás, de hecho es eterno. Cuando el Espíritu ha despertado, las cáscaras de cebolla de la personalidad irán despareciendo y cuando sea capaz de construir su vehículo de manifestación, transformando el Alma del individuo, entonces el Ser se sitúa por encima de las realidades particulares y puede entonces vislumbrar la Verdad y observar las realidades de otros mundos. Dicho de otro modo, puede plasmar en el nuestro, mediante el lenguaje, las realidades particulares que suceden en otros universos.
ARALBA
Fotografía de cabecera: "Royal Box at Teatro alla Scala" - Liu Bolin
martes, 18 de mayo de 2010
Cuentos Impíos - Ladrones de piedras

Era una mañana soleada…, que tontería estaba nublada y llovía a cántaros. Salíamos a pasear, por primera vez, mi amiga Pilar Boitone y yo. Lo de Boitone no era un mote porque estuviera locamente enamorada de la pasta Italiana, que también, sino porque su abuelo paterno era originario de la región italiana de la Toscana.
-¿Qué tal va el Curso Como nace un Libro?- preguntó la buena de Pilar
-Acabo de terminar Trenes en la Niebla, una novela desconcertante.
Voy a lo que importa. Nos impactó un meteorito en mitad de la carretera de Andalucía. Bueno, en realidad ni nos rozó porque de haberlo hecho, no estaría aquí para contarlo.
-¿Por qué?- volvió a interrogar mi acompañante.
-Se nota el Oficio de escritor, lenguaje claro y conciso. No se anda por las ramas y mantiene la intriga muy bien sin caer en la falsa rima o en lo que yo denomino como Palabros decorativos.
Salimos del vehículo, tras sacarlo de la calzada, y nos dirigimos a un cráter del que salía una humareda verdosa y cuyo olor semejaba al almizcle.
Mientras caminamos, Pilar me contestó que si era buena la Obra, porqué me había parecido desconcertante
Respondí que el final de la Obra no se correspondía con lo esperado por el lector. Se tenía que haber quedado, el protagonista, con Amalia y haber dejado a Mara; además, tendría que haber sido lógico y no haber dado un salto cuántico hacia la Ciencia Ficción.
Cogí del brazo a Pilar ya que parecía bastante ansiosa por contemplar el espectáculo que el cosmos nos había preparado. Le indiqué que podía ser peligroso. ¿Quién sabe las radiaciones que podría estar desprendiendo aquel objeto incandescente?
Solo con su mirada comprendí que podría parecerle un cobarde, sin mácula, e hice de tripas corazón y el apretón del brazo, por donde la tenía amarrada, se convirtió en un tirón de impaciencia al encuentro del misterio, intentando de algún modo, hacerla comprender que podía ser tan valeroso como un Harrison Ford o un Clint Eastwood.
Pero lo cierto es que no era más que un Dustin Hoffman o un Woody Allen cualquiera.
Las cosas extrañas suceden también en la realidad, me reprochó Pilar.
Sí, pero la gente no desaparece en agujeros temporales, contesté, eso solo sucede en Star Trek y poco más.
Aquel objeto enorme, que instantes atrás había surcado el espacio sideral, se había convertido en un objeto negro como el carbón de no más de cinco centímetros de grosor. Esperamos a que se enfriara y Pilar hizo ademán de tomarlo con sus manos. Estás loca le dije. Te podrías quemar, como poco, maticé.
Me acerqué al automóvil y tomé unos guantes de mecánico que siempre suelo llevar por si acaso. Tomé el objeto y lo guardé justo cuando empezaron a oírse las sirenas de la policía y los bomberos.
Al final parece que la Vida está llena de sorpresas me apuntó irónicamente Pilar.
Aún lo conservamos en casa. Nos ha dado mucha suerte a pesar de que somos conscientes de que esa apropiación, de nuestra parte estaba muy mal. Ladrones del espacio podrían llamarnos; pero sigue siendo nuestro talismán para una buena relación y que se encuentra perfectamente consolidada. Además, la piedra negra, una vez limpia del hollín mostró una magnífica esmeralda de un tamaño descomunal.
Pilar me dice que la regalemos al museo de Ciencias Naturales de Madrid. Quizá lo hagamos, cuando nos nazca nuestro primer Hijo. No queremos que con el tiempo, la criatura piense que sus padres son unos vulgares ladrones de piedras espaciales.
ARALBA
Fotografia de cabecera - El ojo de Aralba (ARALBA)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)