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sábado, 28 de agosto de 2010

Sinergias

sinergias


...Te has preguntado alguna vez el por qué de ese instante manifiesto,
mitad cielo, mitad angustia meditada en las ciénagas de algo,
en el que tu cuerpo, tu mundo, tu alma, si es que ha de llamarse así,
actúa en estricta sinergia con un todo
que emerge de algo o alguien.


...con otras palabras,

joder, es que en ese jodido momneto tú eres el otro y el otro eres tú,

tal vez no os dias cuenta

tal vez no os dais cuenta

repito,

tal vez no os dais cuenta...

Y es que vives buscando la sinergia,
y la sinergia no se encuentra si se busca
porque eso hacen los buscadores de oro,de orin, de palabras, de besos o de furcias,

el funcionamiento cabal de la vida exige que nos comprometamos con ser

idiotas.

idiotas,

idiotas

sí eso,

idiotas.

Voy a congelar el cordón umbilical que me une a las estructruras monárquicas,

me cargaré la puta estructura

y me mearé sinérgicamente en todo lo que no es:

Adios,

a ver si nos encontramos.





ALTERGUSTAVO travistiéndose en mariposón.

miércoles, 14 de abril de 2010

hablaba de ti...

Si alcanzo a agarrar tu muñeca de trapo con el codo de mis manos,

si me lanzas al vacío después de escribir,

si me cuesta hilvanar más de dos frases,

...por cierto ¿Hablaba de tí?

El café se enfría, pronto llegará Gustavo, lleva en la mano un yunque y en la otra
un trozo de marfil.

Se queda quieto y me mira.

No sabe.

Me grita.

¿hablaba de tí?

ES una pausa extraña, casi se me cae la baba,

pasa un tren

me hago una paja

me limpio con lo que me queda de tus bragas.

Lo siento,

sí,

hablaba de tí.

miércoles, 31 de marzo de 2010

Círculos



Y seguimos moviéndonos en círculos, dando vueltas y más vueltas sin llegar jamás a la extenuación, fin loable mas inalcanzable. Recorremos las sendas de la infinitud sin calmar los dolores que la deshidratación provoca en nuestras extremidades. Trasladamos nuestras almas al recinto cerrado de la eternidad, derroteros enmarañados entrelazados sin milladoiros que nos alienten en nuestro caminar.

Marchamos al abismo de la existencia y allí, quietos, observando la caída a nuestro futuro, vemos cómo lo vivido no ha valido para nada; que el polvo que una vez levantamos se difuminó entre otras bandadas de granos de arena, y que la posterior lluvia convirtió todo en lodo; fango que volverá a secarse y a repetir el ciclo.



Círculos y más círculos, trazos esféricos representadores de una realidad agotadora pero ineludible, desgarradura indeleble en nuestra consciencia arcaica, reveladora de arcaicos arcanos, titiritero de nuestros pensamientos y decisoria de nuestros actos; tanto los más racionales como aquellos más primarios.

Todo se vuelve esfera dentro y alrededor nuestra. Todo se puede simbolizar mediante una circunferencia: una peonza, una rueda, un cero, una vida, las vidas… Bien somos el centro u orbitamos. Todo queda en un Universo desde y hasta un punto. Extraña nada geométrica. El punto.



El círculo se cierra en torno nuestro y nos asfixia, nos rodea y nos constriñe dentro de nosotros mismos. Salimos y otra esfera nos acoge en su seno haciéndonos engordar de existencia hasta reventar de nihilismo. Y volvemos a crecer en un nuevo círculo. Hasta la muerte.

Carlos Postigo

martes, 23 de marzo de 2010

Cambios



Sucede que la vida vuela y nosotros con ella. Sucede que nacemos, morimos y volvemos a nacer todos los días; y a cada instante entramos y volvemos a salir de la senda que nunca jamás se puede volver a pisar.



Sucede que hace unos días éramos inconscientes de nuestra felicidad y hoy somos conscientes del paso del tiempo, del discurrir de una corriente de agua que hace unos días era un sutil arroyo y mañana será un torrente de sangre vertida en el mar.

Sucede y no deja de suceder, ayer aquí y hoy también y mañana también y así podrá ser sin volver a ser sin cambiar de estado o no; pero ya no seremos lo que somos y menos lo que fuimos o pudimos ser. Ya no podremos desviarnos en la última encrucijada; ya no podremos tomar el atajo del éxito o la dureza de la realidad que una vez pudimos elegir. Ya decidimos en su momento y ahora no somos, ni remotamente intentarlo, lo que pudimos haber sido.



Yo soy yo, mis circunstancias y su conjunción. Y Fortuna acechando en el horizonte atenta a intervenir sin descanso, siempre modulando y golpeando con su mazo decisorio sobre cualquier hilo argumental que escribamos. Dharma gira sobre nuestra moral y acaba imponiendo su ritmo en nuestros pasos, poco a poco pero sin caer a la cuneta.

Noble río es aquel cuyas aguas no se desbordan y evitan inundaciones ajenas a su caudal, que muestra templanza en las tormentas y rigidez ante el trueno y su rayo. Río en definitiva cuya desembocadura se abre acogiendo al salitre y a la gaviota, haciendo que su muerte quede en la nada de una nada que una vez todo lo fue.



Hoy, mañana, ahora, en este instante, ya no se es siguiendo siendo. Gira la rueda desde el amanecer hasta el crepúsculo llevándose a uno por delante y renaciendo de la misma sangre derramada, de la misma vida que fue pero que sigue siendo.

Carlos Postigo

lunes, 22 de marzo de 2010

Duele

...Hay días que duele.
Y yo que sé dónde localizar la herida,
te puedo decir que está aquí o allá o en todas partes,
tú me dices ven que te cure, y yo me dejo,
pero es inútil, sigue doliendo otro día más,
y no consigo volver atrás
como un pólipo-medusa hecho de viento.

...hay días que duele,
joder si duele.